"Hoy me despierto con un nudo en el estómago porque este debería ser un día de abrazos, y lo único que tengo es un mensaje de WhatsApp. No es justo, pero es lo que hay. Feliz cumpleaños, mamá"

"Hay distancias que no duelen, pero esta sí. Porque hoy no puedo verte soplar las velas, ni robarte un pedazo de pastel. Solo puedo decirte que te amo y que te extraño"

"Si el tiempo es oro, entonces tú me has dado toda tu fortuna. Y aquí estoy yo, sin poder devolverte ni siquiera un miserable abrazo en tu día. Feliz cumpleaños, mamá"

"Hoy es tu cumpleaños y yo aquí, a kilómetros de distancia, sintiéndome el hijo ingrato que no puede estar donde realmente debería."

"No sé qué duele más: no poder abrazarte o saber que a ti te duele igual. Feliz cumpleaños, mamá, ojalá pudiera comprimir los kilómetros"

"No poder estar hoy contigo es un recordatorio de que la vida a veces se ríe en nuestra cara. Pero también me recuerda que el amor que nos une no se rompe por unos kilómetros de mierda. Feliz cumpleaños, mamá"

"Te veo en fotos, te escucho en audios, te leo en mensajes, pero nada de eso reemplaza lo único que realmente quiero hoy: verte. Feliz cumpleaños, mamá"

"Hoy no hay fiesta conmigo en la mesa, pero sí dentro de mi corazón. Y aunque suene poético (y un poco ridículo), es la verdad. Feliz cumpleaños, mamá"

"Mamá, siempre dijiste que me enseñaste a volar. Lo malo es que ahora me toca quedarme con la parte fea: la de estar lejos cuando más quiero estar cerca. Feliz cumpleaños"

"Me enseñaste que lo importante es estar presente… y aquí estoy, más ausente que nunca. Duele. Pero el amor que siento por ti no necesita pasaporte ni visa. Feliz cumpleaños, mamá"

"Mamá, dicen que los hijos siempre vuelven a casa… yo no sé cuándo, pero en cuanto pueda, me tienes ahí pidiendo comida. Mientras tanto, ¡feliz cumpleaños!"

"No te preocupes, mamá, el año que viene sí estaré ahí… o al siguiente. O el otro. Bah, en algún momento. Hasta entonces no te olvides de mí, feliz cumpleaños."

"Si la teletransportación existiera, ahora mismo estaría en tu casa, con un plato en la mano y preguntando qué hay de comer. Pero como no existe… te mando este mensaje. Feliz cumpleaños, mamá"

"Mamá, ya que no puedo estar ahí, al menos aprovéchalo: no habrá nadie peleando por el último pedazo de tarta. Disfrútalo, ¡feliz cumpleaños!"

"Prometo que la próxima vez que te vea te voy a abrazar tanto que vas a tener que pedirme que me suelte. Hasta entonces, este mensaje es lo mejor que puedo hacer. ¡Feliz cumpleaños, mamá!"

"¡Feliz cumpleaños, mamá! No estoy ahí, pero si me necesitas, mándame un audio con ese tono de voz que me hace sentir culpable de todo. Es infalible, ya lo sabes"

"No sé qué extrañas más: si verme o gritarme porque no lavo los platos. En cualquier caso, pronto tendrás las dos cosas de vuelta. Mientras tanto, ¡feliz cumpleaños!"

"Este año la distancia nos separa, pero tranquila, mamá: mi desorden, mis “ya voy” y mis pedidos de comida volverán pronto. Mientras tanto, pásala bien y guarda pastel. ¡Felicidades!"

"Mamá, hoy es tu cumpleaños y yo no estoy ahí para hacerme el loco cuando llega la cuenta. Disfruta este día sin mí… pero no demasiado, que en cuanto pueda, vuelvo a pedir prestado. ¡Feliz cumpleaños!"

"Mamá, este año no estoy ahí para desordenarte la casa, pedirte comida o decirte "ya voy" sin mover un dedo. Básicamente, te estoy regalando paz por tu cumpleaños… pero no te emociones, que en cuanto pueda, vuelvo a reclamar mi puesto. ¡Felicidades!"
